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Alberto Gutiérrez Delgado

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Periodista, emprendedor, viajero, lector. Las cosas no hay que decirlas sino hacerlas. Este es mi lema. Vivimos el mejor momento de la Historia. Debemos aprovecharlo.

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Tu lugar en el mundo

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Existen paisajes, pueblos, ciudades que van más allá de la belleza y configuran en tu alma complejas sensaciones que arrojan la certeza de que son tu lugar en el mundo. Esta es una frase hecha, pero describe con precisión cómo te sientes cuando viajas por una ciudad milenaria o por una montaña cuajada de encinas. Uno de mis lugares en el mundo es la Alpujarra, que algún día será Patrimonio de la Humanidad. Es el paraíso.

Apuesto a que todas las personas tienen su lugar en el mundo, aunque sea en el mismo sitio en el que viven, en la misma playa que visitan cada verano o en el bar donde tiran la mejor caña. Supongo que este lugar lo identificas cuando deseas que se detenga el tiempo para absorberlo. A mí me ocurre en la Playa de los Muertos de Carboneras, en la ciudad norteamericana de San Francisco y en la Alpujarra, un territorio mágico, a veces hostil, siempre misterioso.

Hace unos años recorrí la Alpujarra a pie durante varios días, solo, armado con una mochila y una intacta curiosidad. Andaba durante siete u ocho horas, paraba en pueblos perdidos, cruzaba ríos, escuchaba el silencio de la sierra y a ratos releía “Al sur de Granada”, de Gerald Brenan, una obra imprescindible para entender la idiosincrasia de las gentes de la zona.  Empezaba a caminar al alba y terminaba mi singladura en una pensión cualquiera. Por las noches tomaba un vino “costa” con los lugareños. Solo tuve un contratiempo en Cádiar, pues mi hostal estaba pegado a la iglesia y las campanas tañían –más bien doblaban- cada hora de la madrugada.

Soy oriundo de Lanjarón e imagino que eso contribuye a mi pasión por la tierra de los cultivos en terrazas, los tinaos y las acequias en las faldas de Sierra Nevada. La Alpujarra te envuelve no sólo por sus paisajes sino por los olores y los sabores, por las historias que habitan en el imaginario colectivo, por lo que contaba Brenan o más recientemente Chris Stewart, autor del best-seller “Entre limones”, a quien tuve la suerte de entrevistar. “Cuando llegué aquí”, me dijo el ex batería de Génesis, “supe que éste era el lugar en el que quería pasar el resto de mi vida”. Allí sigue Cristóbal, abriendo la ventana de su cortijo “El Valero” cada mañana, ensimismado y aún incrédulo por semejante privilegio.

A diferencia de otros lugares, para llegar a la Alpujarra debes tomarte tu tiempo y eso hace que pueda conservar su encanto durante muchísimos años. Las autovías no han llegado y ojalá que no lo hagan nunca, porque entonces lo habrá perdido todo. A quien no conozca este territorio, le recomiendo que empiece por Ohanes y Laujar, que continúe por Yegen o Mecina Bombarón y termine por Capileira o Carataunas. No es mal comienzo para una aventura inolvidable.

2 comments on “Tu lugar en el mundo

  1. icástico dice:

    Cómo me enganchó “Entre limones”, me entraron ganar de copiar el modelo, dejarlo todo e irme para allí, y eso que soy gallego. Gracias por los consejos, pienso hacer el recorrido que propones, lo malo es que mi mujer solo puede pillar vacaciones en julio o agosto, puede ser matador ¿no?

    1. Te lo recomiendo cien por cien. Es una maravilla. Yo hice la ruta en dos partes. Una en un puente de diciembre, con la suerte de que no hacía nada de frío. La otra fue en el verano siguiente, en pleno agosto. Es durillo en verano, de hecho cogí una insolación, pero disfruté una barbaridad. Y me puse regular porque iba a hacer esa segunda parte de la ruta en tres días y finalmente la hice en dos. Un poco bestia sí fui… Un saludo y gracias por tu comentario.

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